El crack del 29 y la caída en bolsa de Wall Street | Otras crisis anteriores

La historia está para darnos lecciones de los errores cometidos, y el crack del 29 la bolsa de Wall Street es una que siempre deberíamos tener presente en nuestra memoria.

La bolsa tiene sus ciclos con sus caídas y sus subidas, conocerlos y tener datos sobre su funcionamiento nos ayuda a quitar esos miedos a la hora de invertir en bolsa.

En ester articulo te cuento un poco de historia, siempre viene bien.

Desafortunadamente siempre que ha existido guerras el mundo, su población la han sufrido primero en sus carnes y posteriormente en forma de crisis económica. Como por ejemplo, la gran depresión del 29 y la caída de Wall Street.

Ésta vino como consecuencia del fin de la Primera Guerra Mundial que, curiosamente, aunque sólo se había desarrollado en algunas regiones de la antigua Europa, la crisis que ha desencadenado después de su finalización afecta a todo el planeta.

crack del 29 y la caída de Wall Street
En el 1929 se produjo el crack bursátil más famos

El crack del 29 y la caída de bolsa de Wall Street

La crisis del 29, que se gestionó entre dos guerras mundiales, tuvo como hoy la critica y la supervivencia del sistema capitalista. Esta epidemia se gestó en EEUU y desde allí se trasladó a todo el mundo.

Después de la Primera Guerra Mundial, los gobiernos de los diferentes países del mundo tenían la esperanza de recuperar esa prosperidad económica que habían disfrutado hasta el año 1914. Durante los locos años 20 parecía que éstas expectativas se estaban cumpliendo, pero a comienzos de 1929 se genera una crisis que hizo caer los precios y las expectativas económicas.

Los países anglosajones EEUU y el Reino Unido, así como los que habían permanecido neutrales en la guerra, como Japón, realizaron propuestas para tener una económica solida basada en una moneda estable pero solo lo consiguieron parcialmente.

Pero como consecuencia, el sistema monetario de Alemania se derrumba, con lo que su moneda pierde su valor y se devalúa de tal forma que destruye el ahorro privado. Las empresas tuvieron que acudir a los préstamos de extranjeros para poder sobrevivir, circunstancia que coloca Alemania con una gran dependencia de los créditos externos.

La situación en la Unión Soviética y en los países del Este no era muy diferente; pero en Polonia, Austria y Hungría la moneda no pierde totalmente su valor.

A partir de 1924 la crisis se fue superando, comenzando una nueva etapa de prosperidad que reaviva el crecimiento económico a pesar de que el desempleo se mantiene alto y algunos precios de materias primas y alimentos básicos vuelven nuevamente a bajar. Estos desequilibrios económicos llevan a una nueva crisis, pero esta vez, más dura que la anterior.

American Live

La Primera Guerra Mundial había favorecido a los Estados Unidos de una forma espectacular, convirtiéndolo en el principal proveedor de materias primas y productos alimenticios e industriales. También era el principal acreedor del mundo y su poder en Europa era fundamental.

La guerra había traído un importante crecimiento industrial (sobre el 15%), siendo los sectores relacionados con la industria bélica los más favorecidos.

La agricultura también se vio beneficiada convirtiendo a los EEUU en la segunda marina mercante del mundo.

La prosperidad y el crecimiento que se inició en los primeros años de la década de 1920, fueron mucho más profundos y estables en los Estados Unidos. En esta época se consolidaron sectores industriales nuevos como la industria eléctrica , la química, la petroquímica, la aeronáutica, la automotriz, el cine y la radiofónica.

Como consecuencia de este desarrollo industrial sin precedentes, el sistema energético se renovó, sobre todo a partir del incremento del consumo de petróleo y electricidad. La industria se hizo más eficiente al incorporarse el Tayiorismo y el Fordismo como nuevas modalidades de producir y organizar el trabajo, y la producción en serie se impuso. También se desarrollaron nuevas actividades relacionadas indirectamente con las nuevas industrias, como la construcción de carreteras, de aeropuertos, de viviendas de fin de semana, etc.

La agricultura, por el contrario, no vivió un crecimiento similar, pues los precios agrícolas se mantuvieron por debajo de los precios industriales, generando un desequilibrio desfavorable al sector primario. Ante esto, muchos campesinos vendieron sus tierras por debajo del valor real y se fueron a las ciudades.

Sin embargo, la prosperidad indefinida y el optimismo se extendían por todas partes. Eran los años dorados del consumismo y de la exaltación nacionalista. Se creía alcanzada la meta de ser una sociedad opulenta. El clima de confianza se tradujo en la compra de acciones de las empresas industriales por parte de un gran número de la población, siendo la Bolsa de Nueva York el centro de la economía mundial, a dónde llegaban capitales de todos los puntos del planeta.

Como comparación con la crisis actual la industria ganadera y agrícola han tenido un serio deterioro, siendo sus precios poco competitivos y su industria altamente afectada por la migración a las ciudades.

Sin embargo en Wall Street todo el mundo invertía en Bolsa, el panadero, el peluquero, el repartidor de periódicos… todos compraban valores. Se vendían y se especulaba con gran facilidad. ¡Cualquiera podía ser millonario en pocos días!, sólo era cuestión de invertir y esperar.

Hacia finales de la década, la compra de acciones de manera desenfrenada creció en un 90%. La especulación financiera hacía ganar dinero rápidamente, siendo el valor de las acciones ficticio, ya que estaban por encima de su valor real (la gente sacaba créditos en los bancos y ponía ese mismo dinero en la bolsa, a un interés mas alto de lo que pagaba)

Este hecho es similar al que ha sucedido con el crack de la burbuja inmobiliaria en 2008 y su posterior descenso. Sólo tenemos que cambiar valores bursátiles por hipotecas más propiedades.