Préstamos para Universitarios | Guía completa 2019

La crisis financiera global es una situación que ha afectado todos los ámbitos de la sociedad y cada día es más delicada, en especial para los estudiantes universitarios que muchas veces no cuentan con los recursos necesarios para realizar posgrados, maestrías, licenciaturas o especializaciones dentro o fuera del país, lo que supone un tremendo esfuerzo económico.

Distintas alternativas de préstamos universitarios

La mayoría de los bancos hoy en día ponen muchos obstáculos, haciendo complicado conseguir una financiación para universitarios. Sin embargo, esto ya no significa un problema, ya que existen entidades de gran ayuda para financiar los estudios a través de préstamos para de esta manera afrontar la carrera concentrándose en lo que realmente importa, estudiar.

Estos préstamos son muy accesibles y rápidos. No se requiere de una larga lista de documentos ni engorrosos trámites burocráticos y se puede disponer de ellos en cuestión de minutos. Pero, sobre todo, son fáciles de entender por los solicitantes, sin tanta complejidad como suelen ser los distintos productos financieros que ofrecen las distintas entidades y bancos. Lo mejor de todo es que el cliente tiene la posibilidad de exigir sus condiciones y el tipo de préstamo que más le conviene.

Por lo general, los intereses y tasas de este tipo de préstamos son bastante mínimos si se compara con otros créditos. Resultan una maravilla ya que, no se tendrá la presión de no tener los estudios pagados o que supongan un trauma para los ahorros de la familia.

Aunque obtenerlos es un proceso bastante sencillo, son muchas las opciones en instituciones, lo que significa que es importante revisar cada una de las páginas en Internet que se encargan de ofrecer este tipo de servicios y así conseguir el más adecuado según los requerimientos de cada cliente.

También depende de la cantidad de dinero que se quiera solicitar ya que, cada empresa tiene sus propios límites. Incluso, el tiempo que se otorga se hace a partir de considerar la cantidad prestada, teniendo en cuenta que, cuanto mayor sea esta cantidad, lo más probable es que el tiempo que se otorga será mucho más.

Gracias al amplio mercado que ofrece este tipo de servicios de créditos universitarios, si alguna entidad rechaza la solicitud, se puede buscar otra opción, pues existen decenas de instituciones que también ofrecen estos créditos. Solo hay que considerar todas las páginas de créditos universitarios que no tengan tantos obstáculos y hacer la solicitud online sin involucrarse en préstamos complejos y fuera del alcance, sobre todo para quienes tienen una escasa cultura financiera.

Préstamos para Universitarios | Guía completa 2019
Tipos de préstamos para universitarios

Tres tipos de préstamos universitarios

  • Microcréditos: son cantidades relativamente pequeñas que ofertan las entidades financieras, pero que no cubren el importe de unos estudios universitarios, sin embargoson de gran ayuda para sufragar gastos puntuales como la manutención o la mensualidad. Se gestionan y tramitan de manera rápida y se amortizan en corto plazo. Aquí tienes más información sobre préstamos-mini con nuestra guía.
  • Oficiales: son emitidos a través de organismos oficiales con el objetivo de pagar las tasas universitarias y la manutención. Son bastante ventajosas ya que la devolución tiene un periodo de carencia por los primeros cinco años y a partir de ese momento la devolución se reparte en 15 años.
  • Bancarios: casi todos los bancos en la actualidad ofrecen este tipo de préstamos y por cantidades bastante considerables. Cuentan con un tipo de interés que puede ser fijo o variable, pero se deben tener en cuenta las comisiones de apertura o las penalizaciones.

Cómo son los préstamos universitarios

En estos últimos años los préstamos universitarios son uno de los productos financieros que más demandas ha tenido, ya sea para iniciar una carrera o para especializarse, como se ha mencionado anteriormente. Son de excelente ayuda y que ofrecen una máxima flexibilidad y todo tipo de facilidades a la hora de solicitarlos.

Los clientes pueden elegir las condiciones y en tan solo pocos minutos se puede disponer de la cantidad solicitada. solo hay que elegir la seguridad. Por lo general  la mayoría coinciden en ofrecer importes elevados, no se requieren comisiones, los plazos de reembolso son superiores a cinco años, y se tiene la posibilidad de solicitar periodos de carencia, por eso cada vez más personas optan por hacer una solicitud y así pagar los estudios universitarios.

A los estudiantes se les solicita una serie de documentos como el DNI y llenar una solicitud, la cual será aprobada después de realizar un diagnóstico socio económico, al igual que constancias y documentos que respalden la carrera que se va a estudiar y el tiempo de duración.

¿Es posible pedir un préstamo universitario si no se trabaja?

Existen entidades que, sí el estudiante no trabaja les permiten añadir cotitulares, como los padres o avalistas, que garantizan que el préstamo será reembolsado en casos en que este no pueda. Sin embargo, existen otras que exigen un único titular y que disponga de una nómina que demuestre que se podrá abonar las mensualidades durante el plazo de amortización.

¿Se puede pagar un préstamo universitario más tarde?

Muchas entidades ofrecen un periodo de carencia total o parcial. Es decir, que no se puede pagar nada o abonar solo los intereses durante los primeros años del contrato. Esta es una opción que conviene en muchos casos, ya que se evitan las preocupaciones de pagar las cuotas mientras se estudia y empezar a abonar cuando ya se está trabajando.

Cómo calcular las cuotas

Antes de solicitar este tipo de financiación hay que tener en cuenta tres aspectos importantes y que servirán para organizar las finanzas:

  1. Cuánto dinero se puede pedir.
  2. Cuál es el importe de las cuotas que se van a pagar cada mes.
  3. Durante cuánto tiempo se amortizará el préstamo.

Existen herramientas de ayuda como un simulador de préstamos, que una vez rellenado los campos, permiten tener una idea de cuánto dinero se puede pedir, de cuanto será la cuota mensual y la amortización. Lo primero que hay que introducir es el tipo de interés, seguidamente el importe, el plazo o la cuota mensual.

Estudios que se pueden financiar

La financiación se puede destinar para costear los gastos de:

  • Carreras universitarias: se pide habitualmente para pagar un curso o todo el grado en una universidad privada o pública, ya sea para la matricula u otros gastos como la vivienda, manutención o material de estudio.
  • Doctorados, Máster, Posgrados: debido a que son muy costosos, a algunas personas se les hace difícil seguir especializándose en sus estudios de cara a su proyección profesional. Con este fin existen entidades que facilitan considerables sumas de dinero a un tipo de interés que suele estar por debajo de un préstamo al consumo.
  • Estancias en el extranjero: aunque es posible disfrutar de becas, el dinero no siempre es suficiente, ya que no es solo pagar la matrícula del centro educativo o la universidad extranjera, también hay que cubrir los gastos del día a día como la residencia y las comidas.
  • Seminarios o cursos de idiomas: son otros tipos de estudios que, aunque no necesariamente son universitarios necesitan ser financiados, pero, para poder acceder a ellos es necesario suministrar justificantes de que se van a comenzar estudios a la entidad financiera.

¿Es necesario un rendimiento académico para la concesión de un préstamo universitario?

No es indispensable tener un buen expediente académico, pero si es de gran ayuda para la concesión de un préstamo que se quiere destinar a pagar un curso ya que da garantía a la entidad financiera de que, al tratarse de un buen estudiante implica seriedad.

Por otro lado, también existen entidades que ofrecen por ejemplo, rebajas en los intereses a los estudiantes que han aprobado todas las asignaturas del año anterior.

Diferencias entre un préstamo y una beca

Aunque el objetivo es pagar los estudios, los préstamos y las becas tienen características que las diferencias, por ejemplo:

  • Para acceder a las becas se necesitan buena calificaciones o mantener un promedio, a diferencia de los préstamos, donde las buenas calificaciones ayudan a obtener rebajas en los intereses, pero no necesariamente hay que tenerlas.
  • En los préstamos el dinero se tiene que devolver a la entidad que lo concedió, en cambio, con la becas no sucede lo mismo, siempre que se cumplan con los requisitos que se acordaron como, culminar el trimestre o el curso para lo cual se concedió.

Financiar los estudios es una inversión de futuro

Formarse a nivel universitario siempre ha sido un valor añadido al currículum de cada trabajador y la especialización es algo muy cotizado por las empresas, de manera que, recurrir a un préstamo está al alcance de todos aquellos que no cuentan con el dinero necesario, para de esta manera asegurar un buen porvenir y que sustenta el futuro de un éxito profesional para muchos jóvenes, considerando que, los gastos que se derivan de esto cada vez son más altos.

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