Glosario · Finanzas personales

TIN vs TAE

El TIN (Tipo de Interés Nominal) mide sólo el interés que cobra el banco sobre el capital. La TAE (Tasa Anual Equivalente) suma al TIN todas las comisiones obligatorias, los productos vinculados y la periodicidad de pago, reflejando el coste real del préstamo. Comparar préstamos por TIN es engañoso; por TAE es la única forma honesta de saber cuál sale más barato.

Actualizado · Revisado por Ignacio Peralta

Qué es el TIN

El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el porcentaje que el banco aplica al capital pendiente del préstamo para calcular los intereses periódicos. Es la cifra “limpia” del préstamo: si el TIN es 4 % anual y debes 100.000 €, los intereses del año son 4.000 €.

El TIN se expresa siempre anualizado aunque los pagos sean mensuales. Si la cuota es mensual, el banco aplica internamente el TIN dividido entre 12 al saldo de cada mes.

El TIN no incluye comisiones, ni gastos, ni efectos de la periodicidad. Es la materia prima del cálculo, no el coste total.

Qué es la TAE

La TAE (Tasa Anual Equivalente) es un indicador homogéneo del coste real del préstamo. Toma el TIN como base y le suma:

  • Comisión de apertura del préstamo.
  • Comisión de estudio si la hay.
  • Gastos de formalización a cargo del cliente (gestoría, parte de notaría y registro).
  • Seguros vinculados obligatorios: vida y hogar en hipotecas, si son condición para conceder el préstamo o para obtener la bonificación del tipo.
  • Productos obligatorios: tarjetas o planes de pensiones requeridos.
  • Efecto de la periodicidad de pago.

La TAE traduce todo ese conjunto a una cifra única, anual, que permite comparar préstamos heterogéneos en condiciones de igualdad.

Ejemplo numérico: cuándo TIN engaña y TAE corrige

Dos ofertas hipotecarias de 200.000 € a 25 años:

Concepto Oferta A Oferta B
TIN anunciado 2,95 % 3,30 %
Comisión de apertura 1,5 % = 3.000 € 0 %
Seguros vinculados obligatorios 680 €/año 0 € (no obligatorios)
Tarjeta obligatoria Sí (40 €/año) No
TAE real 3,75 % 3,42 %

El TIN dice que la oferta A es 0,35 puntos más barata. La TAE dice que la oferta B lo es por 0,33 puntos. La diferencia en coste total a lo largo del préstamo se acerca a 8.250 € a favor de la oferta B.

Quien compara por TIN elige peor y paga más. Quien compara por TAE elige bien.

Cuándo el TIN sí es útil

Aunque no sirve para comparar, el TIN es útil para entender dos cosas concretas:

El coste base del dinero. El TIN refleja cuánto cobra el banco por prestarte el capital, independientemente de comisiones. Sirve para entender el componente “intereses puros” de la operación.

El cálculo de la cuota mensual. La cuota se calcula a partir del TIN y el plazo, no de la TAE. Si quieres saber tu cuota mensual mes a mes, el TIN es la cifra operativa.

Pero para decidir si firmar o comparar ofertas, la cifra clave es siempre la TAE.

Banderas rojas en la diferencia TIN/TAE

Diferencia TAE − TIN Diagnóstico
< 0,2 puntos Operación con comisiones mínimas o nulas
0,2-0,5 puntos Normal: comisión de apertura habitual, sin productos vinculados caros
0,5-0,7 puntos Comisiones o seguros vinculados notables. Conviene desglose
0,7-1,5 puntos Productos vinculados caros (seguros, planes de pensiones obligatorios)
> 1,5 puntos Bandera roja. Coste oculto importante o comisiones desproporcionadas

Cuando la diferencia es alta, conviene pedir el desglose completo y comparar con otra oferta. A menudo, renunciar a la bonificación del tipo (eliminar productos vinculados) baja la TAE más de lo que sube el TIN.

Cómo usar TIN y TAE al pedir un préstamo

Cuatro reglas operativas:

  1. Cuando el banco te diga “TIN 2,95 %”, pregunta “¿y la TAE?”. Si la respuesta es vaga, mala señal.
  2. Compara siempre TAE, no TIN ni cuota mensual. Una cuota más baja con TAE más alta no es mejor oferta, es peor.
  3. Pide la oferta vinculante por escrito con TAE desglosada. La ley te ampara: las entidades están obligadas a darla.
  4. Si la diferencia TAE-TIN supera 0,7 puntos, pide el cálculo sin los productos vinculados y compara: a veces sale más barato perder la bonificación.

Relación con otras figuras

  • TAE: la cifra que importa para comparar.
  • TIN: el componente base.
  • Oferta vinculante: documento legal donde TAE debe aparecer obligatoriamente.
  • Cuadro francés: sistema de amortización donde el TIN se aplica para calcular la cuota.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo TIN y TAE son iguales?
Cuando no hay ninguna comisión, gasto ni producto vinculado al préstamo. Es muy raro. Lo habitual es que TIN y TAE difieran al menos 0,2-0,5 puntos. Una diferencia mayor (>0,7 puntos) indica que hay comisiones altas o seguros obligatorios encareciendo la operación; conviene exigir desglose y comparar con otra oferta.
¿La TAE siempre es mayor que el TIN?
Sí, por definición matemática. La TAE incorpora costes adicionales al TIN: comisión de apertura, estudio, gastos de formalización a cargo del cliente, seguros obligatorios vinculados. Si la TAE fuese inferior al TIN, la operación tendría un descuento que cancelaría intereses, lo que no existe en mercado regulado. Si ves TAE < TIN en una oferta, es error de cálculo o engaño.
¿Por qué dos préstamos con el mismo TIN pueden tener TAE muy distinta?
Porque uno puede tener comisión de apertura del 2 % y seguro vida obligatorio (300 €/año) y el otro 0 % comisión y sin seguros. En una hipoteca de 200.000 € a 25 años con TIN 3 %, el primero podría tener TAE 3,8 % y el segundo TAE 3,1 %: 0,7 puntos de diferencia que se traducen en 17.000-20.000 € de coste extra a lo largo del préstamo.
¿La TAE es comparable entre préstamos de diferente plazo?
No directamente. La TAE permite comparar préstamos con condiciones equivalentes: mismo tipo de producto, mismo plazo, mismo importe. Comparar la TAE de un préstamo personal a 5 años con la de una hipoteca a 25 años no tiene sentido: son productos distintos. Para comparar el coste total real entre operaciones de distinto plazo, hay que calcular el coste total acumulado (cuota mensual × meses + comisiones).
¿Qué incluye exactamente la TAE en España?
Según la Ley 5/2019 (hipotecas) y la Ley 16/2011 (consumo): TIN aplicado, comisión de apertura, comisión de estudio si existe, gastos de formalización a cargo del cliente, seguros obligatorios vinculados (vida y hogar en hipotecas si son condición sine qua non), tarjetas o productos obligatorios para mantener el tipo. NO incluye: impuestos como AJD, tasación pagada al tasador independiente, seguros opcionales, gastos voluntarios.

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