¿Cuánto dinero se puede tener en casa?

Guardar dinero en casa parece una costumbre del pasado o de nuestros abuelos. Cualquier lugar seguro se convertía en el escondite ideal para billetes y monedas.

No se trata de una práctica de antaño ni mucho menos imaginaria. Todavía existen personas que mantienen esa tradición popular. Para muchos, ocultar dinero de curiosos y ladrones, no sólo forma parte de una costumbre, sino también es una manera de evitar crisis financieras o de otra índole. Por tanto, prefieren no llevar su dinero al banco.

¿Es realmente legal esta práctica?

Es una pregunta válida que merece nuestra atención. A fin de cuentas, somos libres de decidir lo que mejor nos convenga. Pero, ¿tener dinero en casa es realmente legal? De serlo, ¿cuánto dinero podemos guardar? Y más importante aún: ¿qué pasaría si Hacienda se entera? ¿Qué implicaciones fiscales tendríamos? Aparte de los riesgos fiscales, ¿qué otros problemas pueden afectar el dinero guardado en casa?

La respuesta a la primera pregunta es afirmativa. No hay nada de ilegal si queremos conservar parte de nuestro dinero guardado en casa, siempre y cuando podamos justificar la procedencia legal de esos recursos. Por otra parte, debemos saber que, si guardamos dinero en casa, no solo tenemos que conocer el origen de la cantidad, sino también poder confirmarlo delante de cualquier institución que así lo demande.

Si bien hay ventajas de guardar parte o todo el dinero que queramos en nuestra vivienda, es importante que sepamos que hay algunos inconvenientes en hacerlo. Uno de las más notables son los peligros fiscales que involucra a organizaciones como Hacienda. Claro, pudiéramos afirmar en nuestra defensa que existen más peligro para nuestros recursos financieros sí lo llevamos al banco.

Para nadie es un secreto los casos de quiebras bancarias o las famosas estafas de las preferentes que han hecho dudar hasta al más arriesgado. Por eso, muchos dudan de la confianza o buena fe de las entidades bancarias. Y viéndolo desde este punto de vista, parece razonable y más seguro dejar el dinero guardado en casa. Sin embargo, las buenas intenciones también pueden implicar riesgos. Antes de mencionar algunos de los posibles peligros, respondamos la segunda pregunta.

¿Cuánto dinero se puede tener en casa?
¿Hay límite en la cantidad de dinero que podemos tener en casa?

¿Cuál es límite de dinero que podemos tener en casa?

No hay ninguna ley que prohíba tener dinero en casa. Tampoco hay ninguna legislación que limite la cantidad de dinero que decidamos guardar, ya sea en un colchón, detrás de los cuadros, en un armario, en una caja fuerte o en cualquier escondite que se nos ocurra. La imaginación es libre.

El único requisito que se debe cumplir es que el origen del dinero sea lícito. Así que queda claro que ninguna entidad va impedir retirar fondos de una cuenta para llevarlos a casa. Pero, siempre hay uno, si decidimos por el método del escondite en casa, el dinero que tengamos sólo podemos gastarlo en compras pequeñas de forma ocasional. Si este es el uso que le daremos al dinero, no hay porque preocuparse.

¿Qué implicaciones fiscales tendremos si Hacienda interviene?

No ocurre lo mismo cuando los gastos son frecuentes y las sumas de las compras son elevadas. Cuando se presentan este tipo de compras, se enciende la alarma de Hacienda y no nos extrañe que puedan visitarnos para pedir explicaciones al respecto. En este sentido, Hacienda notifica sobre el riesgo fiscal de guardar dinero en casa, no por el hecho de sacar determinada cantidad del banco, más bien por cómo y cuándo se vuelve a ingresar.

Por ejemplo, si retiramos 10.000 euros del banco, y después de un tiempo volvemos a ingresar la misma cantidad o un equivalente, no levantaría sospechas. No obstante, si el dinero permanece más tiempo de lo normal fuera de la supervisión bancaria y vuelve a aparecer, esto generaría dudas sobre la procedencia a la Administración y, por consiguiente, exigir tributos sobre el mismo, como ganancias de patrimonio no justificadas.

Si no podemos probar que es el mismo dinero que sacamos en su oportunidad, el tributo o penalización podría ser de hasta un 52 %. ¿Qué podemos hacer para no pasar por este momento incomodo? Si vamos a retirar una cantidad importante de dinero, lo más sensato es acudir ante un notario para justificarlo y así evitar dolores de cabeza si Hacienda o el banco tienen dudas.

¿Qué otros problemas pueden afectar el dinero guardado en casa?

Las implicaciones fiscales de Hacienda no son los únicos inconvenientes que pueden surgir. Hay otros peligros que también podrían ocurrir, por eso no podemos descartarlos. Veamos cuatro de ellos:

  • Robo. Es un peligro real y más frecuente de lo que podamos imaginar. Aunque parezca mentira los ladrones son astutos y saben que muchas personas guardan no solo dinero en casa sino también joyas u otros artículos de valor. De ocurrir algo así, nos pondría en una verdadera encrucijada. Por un lado, ver esfumarse los ahorros y por el otro, tener que demostrar a Hacienda la procedencia de la cantidad sustraída.
  • Incendios. La misma suerte correrían quienes guarden dinero en casa si por desgracia llegara a ocurrir un incendio de grandes proporciones. No hay agua que evite que el dinero se queme ni justifique ante Hacienda el patrimonio perdido.
  • Muerte. Lo cierto es que nadie sabe qué será de su vida mañana. Es una realidad que no se puede evitar. Así que tener guardado dinero en casa y que nadie lo sepa, puede representar la pérdida de esos recursos en caso de muerte. Sí, algunos buscarán en el colchón, pero si el escondite es más ingenioso, lo más probable es que ese dinero se pierda.
  • Devaluación. La subida de precios y salarios o pésimas medidas económicas pueden aumentar la inflación. A su vez, esto va a afectar el valor del dinero en el futuro. Lo que podemos comprar con una determinada cantidad ya no lo podremos hacer cuando el Índice de Precios de Consumo (IPC) baje.

En definitiva, estos son tan solo algunos de los peligros que supone tener dinero en casa. En otras palabras, parece que estamos contra la pared y sin salida. Pero no es así. Lo más conveniente, por tanto, si ya no confiamos en los bancos, es guardar una parte de dinero en casa para pagar los gastos comunes de seis meses y el resto, si nos resulta conveniente, tenerlo en una caja de seguridad bancaria. Son riesgos que debemos asumir con responsabilidad.

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