Glosario · Finanzas personales

Cuadro francés vs alemán

El cuadro francés mantiene la cuota constante durante toda la vida del préstamo: al principio pagas mucho interés y poco capital, al final poco interés y mucho capital. El cuadro alemán (también llamado lineal) amortiza la misma cantidad de capital cada mes, lo que produce cuotas decrecientes: empiezas pagando más y la cuota baja conforme el capital pendiente disminuye. En España el francés es el estándar absoluto; el alemán existe pero es minoritario.

Actualizado · Revisado por Ignacio Peralta

Cómo se reparte cada cuota

Una cuota mensual de un préstamo se compone de dos partes: capital (lo que estás devolviendo del importe original) e intereses (lo que pagas al banco por usar ese dinero). Los dos sistemas reparten esos componentes de forma muy distinta.

Cuadro francés — la cuota total es constante mes a mes, pero su composición interna cambia:

  • Primer mes: por ejemplo, cuota 750 €. Interés 580 €, capital 170 €.
  • Mes 100: cuota 750 €. Interés 380 €, capital 370 €.
  • Último mes: cuota 750 €. Interés 5 €, capital 745 €.

Cuadro alemán — el capital amortizado es constante, los intereses bajan y por tanto la cuota total baja:

  • Primer mes: cuota 950 €. Interés 583 €, capital 367 €.
  • Mes 100: cuota 700 €. Interés 333 €, capital 367 €.
  • Último mes: cuota 370 €. Interés 3 €, capital 367 €.

Mismo capital, mismo plazo, mismo TIN. La cuota inicial del alemán es 200 € superior; la cuota final del alemán es 380 € inferior.

Ejemplo numérico con cifras 2026

Préstamo personal de 15.000 € a 5 años con TIN 8 %:

Sistema Cuota inicial Cuota final Total pagado Total intereses
Francés (cuota constante) 304 € 304 € 18.270 € 3.270 €
Alemán (cuota decreciente) 350 € 252 € 18.050 € 3.050 €

El alemán paga 220 € menos en intereses totales (-6,7 %) pero exige cuota inicial 46 € más alta (+15 %). Sobre un préstamo de 15.000 € a 5 años, la diferencia en intereses absolutos es modesta.

En hipotecas a 25-30 años, la diferencia se amplifica:

Hipoteca 200.000 € a 25 años, TIN 3,5 % Francés Alemán
Cuota inicial 1.001 € 1.250 €
Cuota final 1.001 € 670 €
Total intereses 100.300 € 87.625 €
Diferencia -12.675 € (-12,6 %)

A 25 años, el ahorro del alemán empieza a ser relevante (12.675 € sobre 200.000 € es 6,3 % menos coste total). Pero la cuota inicial 25 % superior hace que muchas familias no califiquen para el alemán aunque sí para el francés.

Por qué el francés es el estándar en España

Tres razones operativas:

1. Previsibilidad presupuestaria. Saber que la cuota será 750 € durante 25 años permite planificación familiar. La cuota decreciente del alemán es más difícil de comunicar y de “vender” al consumidor.

2. Mayor capacidad de aprobación. A igual ingreso, el francés permite acceder a importes mayores porque la cuota inicial es menor. El banco aprueba más operaciones con francés que con alemán para el mismo solicitante.

3. Estructura del valor presente para el banco. En francés el banco internaliza más intereses al principio del préstamo. En términos de valor presente del flujo de caja, eso es mejor para la entidad, especialmente si hay riesgo de cancelación anticipada.

Cuándo el alemán tiene sentido

Tres escenarios concretos:

Préstamo empresarial con flujos decrecientes. Una inversión cuya rentabilidad cae con el tiempo (maquinaria que se deprecia, licencia que pierde valor) encaja mejor con cuota decreciente.

Operación con previsión de cancelación anticipada. Si planeas cancelar el préstamo a mitad del plazo, el alemán deja menos capital pendiente en ese momento, lo que reduce el ahorro de cancelar pero también el riesgo si la cancelación no llega.

Plazos cortos. En préstamos a 2-5 años, el alemán paga la cuota inicial alta sólo unos meses antes de empezar a beneficiarse de la cuota decreciente. La presión financiera del inicio es asumible.

Vía práctica: francés + amortizaciones anticipadas parciales

Como el alemán es difícil de conseguir en banca española, la estrategia equivalente es contratar cuadro francés y hacer amortizaciones anticipadas parciales periódicas. Por ejemplo: 200-500 € adicionales cada mes destinados a amortizar capital pendiente. Eso replica el efecto del alemán: capital baja más rápido, intereses totales disminuyen.

La Ley 5/2019 limita la comisión por amortización anticipada en hipotecas (máximo 0,15-2 % según tipo y año) y la Ley 16/2011 hace lo mismo en préstamos al consumo. Cualquier cliente puede usar esta vía sin penalización significativa.

Relación con otras figuras

  • Cuadro francés: ficha específica del sistema.
  • TAE: el sistema de amortización afecta a la cuota pero no a la TAE (que mide coste anual equivalente).
  • Comisión apertura vs cancelación anticipada: la cancelación anticipada parcial es la vía práctica para acelerar amortización en cuadro francés.
  • TIN vs TAE: el TIN se aplica sobre saldo pendiente, el cuadro determina cómo evoluciona ese saldo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué casi todos los préstamos en España usan cuadro francés?
Porque la cuota constante es operativamente más cómoda para el cliente (sabes exactamente cuánto pagarás cada mes durante 25 años) y porque el banco internaliza más intereses al principio del préstamo, lo que en términos de valor presente es mejor para la entidad. La banca española estandarizó el francés en los años 70-80 y desde entonces el alemán prácticamente no se ofrece en banca comercial. Algunos préstamos entre particulares o financiación específica empresarial sí lo usan, pero el consumidor estándar casi siempre firma cuadro francés sin saberlo.
¿Cuál es más barato a largo plazo?
El cuadro alemán paga menos intereses totales que el francés a igual capital y plazo, porque amortiza capital más rápido en los primeros años. La diferencia no es enorme (típicamente 3-7 % menos en intereses totales) pero existe. La contrapartida: las cuotas iniciales del alemán son notablemente más altas, lo que tensiona el presupuesto familiar al inicio del préstamo. Para un mismo importe y plazo, el alemán puede tener cuota inicial 20-30 % superior a la del francés.
¿Cuándo conviene cuadro alemán?
En préstamos a empresa o autónomo con flujos de caja decrecientes esperados (inversión cuya rentabilidad cae con el tiempo), en operaciones con previsión de cancelación anticipada (el alemán deja menos capital pendiente en el momento de cancelar), o en préstamos cortos donde el ahorro de intereses se materializa más rápido. En préstamo hipotecario familiar de 25-30 años, el francés es más sensato por la previsibilidad de la cuota.
¿Puedo cambiar de francés a alemán a mitad del préstamo?
Es operación poco habitual y la mayoría de bancos no la ofrecen como producto. La vía equivalente práctica: cancelaciones anticipadas parciales con periodicidad, que aceleran la amortización de capital de forma similar a como lo hace un cuadro alemán. La Ley 5/2019 limita la comisión de cancelación anticipada para que el cliente pueda hacer este ajuste sin penalización prohibitiva.

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