Préstamos

LTV en préstamos con garantía: cuánto te pueden prestar según la tasación

Cuando pides un préstamo aportando un bien como aval (vivienda, coche, joyas o inversiones), la pregunta clave es: ¿qué porcentaje del valor de ese activo te prestarán? La respuesta se resume en una métrica: el LTV. Entenderla te ayuda a calcular de forma realista la liquidez que puedes obtener y por qué una entidad ofrece más o menos.

En esta guía explicamos qué es el LTV, rangos habituales por tipo de garantía, cómo afectan las cargas previas, el estado registral y tu perfil, y ejemplos con números para que puedas estimar el neto que recibirías. Contenido informativo. No es asesoramiento financiero personalizado.

Qué es el LTV y por qué decide el importe que te conceden

El LTV (Loan To Value) es la relación entre el importe del préstamo y el valor de la garantía. Fórmula:

LTV (%) = Importe del préstamo / Valor de la garantía × 100

Cuanto más bajo sea el LTV, más “colchón” tiene el prestamista si hay impago y hay que ejecutar la garantía. Por eso, la banca suele limitar el LTV en función del tipo de activo, su liquidez, la volatilidad del precio y los costes de ejecución. En capital privado, los LTV suelen ser menores que en banca (piden más seguridad), pero compensan con mayor rapidez o flexibilidad.

Valores de tasación: qué valora de verdad la entidad

El LTV se calcula sobre un valor de referencia del activo. Puede ser:

  • Valor de tasación hipotecaria: informes de sociedad homologada (para banca). Es la referencia típica en inmuebles.
  • Valor de mercado: precio estimado de venta en condiciones normales. En vehículos o joyas, pesa más el mercado que un informe formal.
  • Valor liquidativo/forzoso: cuánto podría recuperarse en venta acelerada. Es más bajo y reduce el LTV.

Además, se descuentan cargas previas (hipotecas, embargos) y afecciones registrales. El LTV se aplica sobre el valor neto disponible después de esas cargas.

Rangos de LTV orientativos por tipo de garantía

Los siguientes rangos son orientativos en España y pueden variar según entidad, perfil y mercado.

Garantía LTV típico banca LTV típico capital privado Notas
Vivienda habitual (urbana) 60% – 80% 25% – 50% 80% en compras; para liquidez suele bajar a 60–70%.
Segunda vivienda 50% – 70% 25% – 45% Más conservador que la vivienda habitual.
Local comercial/oficina 40% – 60% 20% – 45% Menor liquidez y más vacancia.
Finca rústica 30% – 50% 20% – 40% Depende de calificación (rústica, regadío, etc.).
Coche (turismo) 30% – 60% Según antigüedad, km, marca; si hay reserva de dominio, primero cancelarla.
Moto 20% – 45% Mercado más volátil que el de coches.
Joyas y relojes 30% – 70% Oro y piezas con alta liquidez mejor LTV.
Depósitos/bonos (pignora) 70% – 95% Alta si el activo es muy líquido y conservador.
Acciones/fondos (lombardo) 40% – 80% Depende de volatilidad, emisor y diversificación.

Si te interesa profundizar en estas figuras, puedes ampliar con la guía del préstamo pignorado y el préstamo lombardo.

Cómo afectan las cargas previas y el estado registral

El LTV se aplica sobre el valor neto del bien. Ejemplo: si una vivienda se tasó en 200.000 € y tiene una hipoteca pendiente de 50.000 €, el valor neto son 150.000 €. Si el prestamista opera a LTV 60%, el tope teórico sería 90.000 € (150.000 × 60%).

Además, afecciones como servidumbres, anotaciones de embargo o reservas de dominio (en vehículos) pueden impedir o reducir el LTV. En coches financiados, suele existir una reserva de dominio: hasta cancelarla no podrás usarlos como garantía. Puedes ver cómo gestionarlo en esta guía de reserva de dominio.

Tu perfil también cuenta: DTI, scoring y CIRBE

Aunque el préstamo sea con garantía, el prestamista evalúa tu capacidad de pago. Tres piezas clave:

Un DTI alto, impagos o incidencias pueden reducir el LTV aprobado e incluso provocar una denegación, aunque la garantía sea buena.

Ejemplos prácticos de cuánto te podrían prestar

Ejemplo 1: vivienda habitual como aval

  • Tasación: 220.000 €
  • Hipoteca pendiente: 40.000 €
  • Valor neto: 180.000 €
  • LTV de la entidad: 65% sobre valor neto

Importe máximo teórico: 180.000 × 65% = 117.000 €.

Costes estimados: tasación 350 €, apertura 1,0% (1.170 €), notaría/gestoría/registro 800 €.
Liquidez neta aproximada: 117.000 − 350 − 1.170 − 800 = 114.680 €.

Ejemplo 2: segunda vivienda (capital privado)

  • Valor de mercado: 150.000 €
  • Cargas: 0 €
  • LTV objetivo: 40%
  • Comisión apertura: 3%
  • Gastos constitución: 900 €

Importe teórico: 150.000 × 40% = 60.000 €.
Liquidez neta: 60.000 − 1.800 − 900 = 57.300 €.

Ejemplo 3: coche como garantía

  • Valor de mercado: 12.000 €
  • Reserva de dominio: no
  • LTV del prestamista: 50%
  • Comisión estudio/apertura: 5% (600 €)

Importe teórico: 12.000 × 50% = 6.000 €.
Liquidez neta: 6.000 − 600 = 5.400 €. Consulta diferencias clave entre usar el coche de aval o empeñarlo en esta comparativa.

Ejemplo 4: cartera de fondos (préstamo pignorado)

  • Valor liquidativo cartera: 80.000 €
  • Activos: fondos diversificados UCITS
  • LTV banco: 70%

Importe teórico: 80.000 × 70% = 56.000 €. Ventaja: no hay que vender, pero si el valor cae, podrían pedir más garantías o amortización parcial. Amplía en la guía del préstamo pignorado.

Tabla de estimación rápida: del valor a la liquidez neta

Una forma rápida de aproximar tu liquidez neta es aplicar el LTV y restar costes básicos. Ejemplo genérico:

Concepto Cálculo Ejemplo
Valor neto garantía Tasación − cargas 200.000 − 30.000 = 170.000 €
Importe teórico Valor neto × LTV 170.000 × 60% = 102.000 €
Comisión de apertura % × Importe 1,5% × 102.000 = 1.530 €
Tasación y gestoría Fijo 1.100 €
Liquidez neta Importe − costes 102.000 − 1.530 − 1.100 = 99.370 €

Nota: no incluye seguros opcionales ni impuestos específicos (según operación y comunidad).

Cómo mejorar el LTV o la liquidez que recibes

  • Reducir cargas: cancelar o amortizar deudas previas mejora el valor neto.
  • Aportar garantías adicionales: otra vivienda, un trastero o una plaza de garaje pueden elevar el importe total. Revisa si encaja con plaza de garaje o local comercial.
  • Escoger el producto adecuado: a veces una línea de crédito con garantía hipotecaria ofrece flexibilidad si no necesitas todo el dinero de golpe.
  • Mejorar tu DTI: amortiza deudas pequeñas o alarga plazos para bajar tu ratio. Guía práctica del DTI.
  • Preparar bien la documentación: tasaciones actualizadas, nota simple, recibos al día. Esto agiliza y puede evitar recortes de LTV en la última fase.

Elegir préstamo o línea de crédito según el uso

Si necesitas un importe concreto y vas a usarlo todo desde el principio, el préstamo suele ser lo lógico. Si tu necesidad es variable y por tramos (reformas por fases, imprevistos controlados), una línea de crédito puede ahorrarte intereses al pagar solo por lo dispuesto. Compara pros y contras en préstamo vs línea de crédito.

Riesgos reales de operar con LTV altos

  • Pérdida del aval: si incumples, pueden ejecutar la hipoteca o la prenda.
  • Margin call (en pignorados/lombardos): si baja el valor de tus activos, pueden pedir más garantías o amortización parcial inmediata.
  • Costes totales: no mires solo el TIN; la TAE incorpora comisiones y gastos. Compara bien el coste total antes de firmar.

Aviso de riesgo: un LTV alto incrementa el riesgo de sobreendeudamiento. Valora si tus ingresos permiten asumir el préstamo en escenarios adversos.

Checklist rápido antes de pedir financiación con garantía

  • Calcula tu LTV real sobre el valor neto (tras cargas).
  • Revisa tu CIRBE y tu scoring.
  • Actualiza tasación o ten pruebas sólidas del valor de mercado.
  • Evalúa si te conviene préstamo único o línea de crédito.
  • Si usas segunda vivienda, revisa requisitos y costes: segunda vivienda como aval.

Contenido informativo. Condiciones sujetas a cambios. Consulte siempre con la entidad antes de firmar.

Más sobre Préstamos