Préstamos a corto plazo | Guía

Obtener un préstamo por un corto período de tiempo es particularmente difícil, ya que la mayoría de bancos y sociedades de crédito inmobiliario hacen que sus clientes se comprometan con uno a largo plazo, debido a la cantidad de intereses que pueden recibir de ellos. Por tanto, muchas ofertas que encontraremos en el mercado serán extremadamente pobres en relación calidad/precio y si no tenemos cuidado, terminaremos dejándonos en una posición peor de la que estábamos al comienzo.

En esta guía, explicaremos algunos de los mejores consejos para encontrar un préstamo a corto plazo, que se adapte a nuestras necesidades y nos ayude a encontrar uno donde no se genere riesgos de niveles considerables de interés en el transcurso del plazo que perdure.

Préstamos a corto plazo
Préstamos a corto plazo

Elegir el método correcto

Lo primero que debemos hacer es elegir el método de pago que nos convenga más. Para ello es importante preguntarnos cuánto dinero solicitamos pedir prestado, debido a que necesitamos ser realistas con nosotros mismos acerca de para qué lo queremos exactamente. Por otro lado, no aspiramos pedir una prestación innecesariamente grande, porque entonces nos encontraremos en la posición de estar pagando algo que en realidad no necesitamos.

Lo siguiente en que debemos pensar es si realmente queremos o no pedir dinero en efectivo. Lo cual significa que deberemos considerar si podría estar cumpliendo el mismo objetivo a través de otra forma de pago. Obtener un adelanto en efectivo no siempre es la opción correcta, porque encontraremos a menudo que son en realidad las formas más caras de crédito.

La última cosa que debemos tomar en cuenta antes de pedir una prestación, es por cuánto tiempo creemos que necesitaremos el dinero. En esta situación es extremadamente importante ser precisos. No debemos subestimar el tiempo que nos tomará pagar lo que se debe, ya que esto puede traer grandes cantidades de intereses y pagar mucho más capital si tardamos más tiempo del que habíamos acordado previamente.

Básicamente, los préstamos a corto plazo están destinados a ser menores de un año o incluso menos, pero a veces pueden extenderse por un periodo de tiempo más amplio. Una vez que hayamos estudiado pausadamente cada una de estas tres consideraciones, es el momento de decidir qué tipo es el adecuado para nosotros.

Opción 1: Tarjetas de crédito

Una de las mejores maneras de asegurarnos una buena cantidad de dinero es consiguiendo tarjeta de crédito. El mejor tipo de tarjeta para obtenerlo por adelantado, es usando una que tenga oferta introductoria de 0% de interés en todas las compras.

Sorprendentemente, estas ofertas son en realidad increíblemente comunes y podremos ser capaces de encontrar más de unos pocos bancos y sociedades de construcción que estarán encantados de permitirnos empezar con una de estas tarjetas -si tenemos un historial lo suficientemente decente-.

Esta forma de préstamos normalmente solo se ofrece a las personas que tienen buenas puntuaciones de en los bancos, lo cual significa que debemos tener un buen historial cuando se trata de pedir dinero prestado y hacer los pagos a tiempo.

Opción 2: Obtenga un sobregiro sin intereses

Otra forma de asegurarnos un buen nivel de crédito por poco dinero, es consiguiendo una cuenta bancaria que ofrezca un sobregiro gratis. Los sobregiros son generalmente ofrecidos por la mayoría de los bancos y sociedades hipotecarias, pero no todos ellos son gratis, de hecho, muchos pueden ser muy caros. Por tanto, es muy importante que primero verifiquemos los términos y condiciones del sobregiro, antes de entrar ahí y comprometernos a usar uno.

Este tipo de préstamo es generalmente más fácil de ser aprobado que la mayoría de las tarjetas de crédito, pero eso no significa que podremos obtenerlo. Para ello necesitamos asegurarnos de que nuestra calificación crediticia no sea demasiado mala, sin embargo, si lo es, sigue siendo más fácil obtenerlo que con tarjeta.

Opción 3: Préstamos flexibles

Una de las opciones para obtener capital y que muchas personas a menudo no consideran, es a través de esta forma. Funcionan de manera muy similar a los préstamos personales estándar, pero nos permiten un poco más de margen de maniobra cuando se trata de hacer pagos.

A diferencia de un adelanto personal estándar, los personales flexibles nos permiten cambiar la cantidad de los pagos cuando sea necesario. Lo cual significa que nos permitirá devolver más de la suma de pago mensual especificada, siempre que lo deseemos y haciendo esto no incurriremos en ningún tipo de penalización.

Esto puede ser extremadamente útil para las personas que necesitan pedir prestado más cantidad de la que es posible obtener en una tarjeta o en un sobregiro, pero que no quieren atarse a un rígido plan de pago a largo plazo por parte de su banco o sociedad de crédito hipotecario.

Aunque es una opción un poco más difícil de obtener que las dos anteriores que hemos discutido en esta guía. La razón principal es debido a que sus sumas de dinero son mucho mayores. Aparte, necesitamos tener una calificación crediticia decente y también la prueba de un ingreso estable.

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